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Lo imposible es posible. Magia a 10.000 metros de altura en un avión Airbus 380 de la compañía Emirates mientras cruzaba el cielo desde Barcelona hasta Dubai. Jordi Caps es el protagonista de esta hazaña.

Nacido en Barcelona y desde hace años afincado en el pueblo de Bràfim, este mago, miembro de la Sociedad Española de Ilusionismo y profesor en la Escuela del Mag Lari en Barcelona, desafió todas las leyes de la magia convencional en el lounge-bar del avión y ante la atenta mirada de los pasajeros de las clases Business y First.

 

 

 

20368789_1473865132659793_6106795777229959949_o«Gracias a la agencia de comunicación Sergat y al interés de la compañía Emirates pude realizar una de las mejores actuaciones de mi trayectoria profesional. La actuación fue grabada para convertirla en un vídeo promocional de la propia compañía a nivel mundial, bajo el título ‘Network Magic’, y que sirve para promocionar los destinos internacionales de Emirates con salida desde España», explica el reconocido mago.

La experiencia fue única para el mago y para el público asistente

 

 

Jordi Caps convirtió un libro blanco en la destinación preferida de un pasajero. Una carta elegida apareció en la ventana del Air-Bus, una maqueta de este avión se convirtió en su varita mágica para transformar cartas en destinos pensados, para luego volverlas a transformar en el logotipo de Emirates. «Las cartas volaban delante de los pasajeros, mientras que un gran número de juegos dejaron a todos boquiabiertos, incluso a la propia tripulación», afirma Jordi Caps. Todos los pasajeros se encontraron con la sorpresa, nadie sabía nada.

La experiencia fue única tanto para el experimentado mago, especialista en la magia de cerca, como para el público que asistió a la actuación. Jordi Caps confiesa que «nunca imaginé que preparar una campaña publicitaria como esta costaría tanto trabajo y esfuerzo. Hemos estado preparando la acción durante meses». La hazaña tuvo su intríngulis. «Tampoco fue tan fácil, ya que me encontré con inconvenientes que no teníamos previstos. La manipulación de las cartas era extremadamente difícil debido a la presurización de la cabina, cosa que me exigía esforzarme el doble para que todo saliera perfecto», asegura. El esfuerzo mereció la pena ya que, en palabras de Jordi Caps, «lo que vendemos los magos, son emociones e ilusiones.